Cementerio de La Recoleta

 

 

Tumba de Evita
 

Era la huerta de frutales, lugar de descanso y jardines del convento. Los entierros de la gente pobre se hacían a los costados de la iglesia, llamado Camposanto y, dentro de ella, en el piso, en paredes o catacumbas se enterraba a la gente de más dinero Cuando murió Narbona, en 1750, fue enterrado en el templo.
En 1822 se creó aquí el Cementerio del Norte, por haberse prohibido el entierro dentro de las iglesias. El Ing. Felipe Bertres trazó los planos y en 1828 Manuel Dorrego, gobernador de Buenos Aires, lo hizo ampliar hasta su suporficie actual. Años más tarde, Juan Manuel de Rosas encomendó al Ing. Prósporo Catelin, autor de la fachada de la Catedral, el trazado de calles interiores y divisiones.
Fue remodelado por Torcuato de Alvear después de 1881, se fueron levantando bóvedas y monumentos de lujo, algunos considerados sepulcros históricos. Hay obras de famosos escultores nacionales y extranjeros, monumentos, vitrales, todos realizados con gran calidad artística. El solemne pórtico de acceso y el espacio del poristilo donde se realiza el último homenaje a los difuntos es obra del arquitecto Juan Buschiazzo.
Aquí se encuentran sepultados los restos de numerosas personalidades del país. Gral. Facundo Quiroga, Gral. Carlos M de Alvear, brigadier Juan Manuel de Rosas, Almte. Guillermo Brown, Cnl. Manuel Dorrego, Dr. Florencio Varela, Gral. Bartolomé Mitre, Gral. Juan Lavalle, Eva Duarte de Perón, Dr. Nicolás Avellaneda. Domingo Faustino Sarmiento, Gral. Pedro Eugenio Aramburu, entre otros. El recorrido por este cementerio lo llevará a encontrarse con la historia argentina, en un marco de exquisita arquitectura El acceso es por el poristilo formado por columnas de fuste acanalado. Lleva una gran cornisa, coronada por un ático con la leyenda Requiescat In Pace . A un costado, la Capilla donde se encuentra el Cristo de Monteverde, en mármol de Carrara.