Basílica Nuestra Señora Del Pilar (MHN)
 
Por Real Cédula de 1716 se autorizó a Juan de Narbona, un mercader de mucha fortuna, a construirla. Levantó una modesta capilla y una celda para alojar frailes. Es posible que el Hno. Krauss confeccionara los pianos y el Hno. jesuita Andrés Blanqui haya iniciado la construcción del actual templo y el convento Fue consagrado en 1732 y pasó a ser parroquia en 1830.
La reforma religiosa de 1822, durante el gobierno de Bernardino Rivadavia, secularizó esta propiedad y transformó el convento en escuela pública y de agricultura. Los frailes fueron trasladados a San Francisco y el convento despojado del mobiliario y sus obras de arte.
En 1930 el Arq. Andrés Millé refaccionó el templo, devolviéndole su aspecto original; con las antiguas celdas hizo la capillita donde alojó la imagen de San Pedro de Alcántara, obra de autor sin confirmar. Su armoniosa fachada enmarca la plaza, con pilastras y cornisas que rematan en el tímpano triangular, y la torre lateral, coronada con cúpula, tiene 30 m de altura; a la derecha, una bella españada. El interior es de una sola nave, con grandes nichos laterales que van formando los altares menores, seguramente las antiguas celdas de los monjes. El Altar Mayor, procedente del Alto Perú, presenta un frontal de plata repujada realizado por indígenas jujeños. El Cristo de la Humildad y la Paciencia, La Merced y la Casa de Ejercicios son atribuidos al indio José. El Cristo Crucificado, según parece regalo de Carlos III, es obra del escultor Martínez Montañes.