Parque Carlos Thays
 
Lleva este nombre en homenaje al paisajista francés que diseñó casi todas las plazas y parques de la ciudad a principios de siglo XX. Se encuentra en un terreno de controvertidos orígenes. Allí funcionó un parque de diversiones infantiles y luego se quiso emplazar un hotel con un gran complejo turístico. Por último, los vecinos convocados por el Municipio decidieron por el parque actual. La escultura que lo preside, un torso masculino de gran tamaño, es obra del artista colombiano Fernando Botero, quien la donó a la ciudad.